Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 16 de abril de 2026. La desaparición del Instituto Michoacano de Transparencia (IMAIP) ya tiene efectos legales: el Congreso local aprobó reformas para transferir sus funciones a la Secretaría de Contraloría del Estado.
Con los cambios a la Ley Orgánica de la Administración Pública, la Contraloría asumirá atribuciones en transparencia, acceso a la información y protección de datos personales, incluyendo la verificación, procedimientos y sanciones.
El nuevo esquema también le otorga facultades para actualizar el Código de Ética del Poder Ejecutivo y regular los códigos de conducta en dependencias estatales.

Además, la persona titular de la Contraloría será responsable de la liquidación del IMAIP: deberá garantizar el cierre ordenado, la transferencia de recursos humanos, financieros y documentales, así como la continuidad de los procesos en curso.
El decreto fija un plazo de hasta 180 días hábiles para que el Ejecutivo estatal realice los ajustes reglamentarios necesarios.
El rediseño institucional concentra en una sola dependencia funciones clave que antes recaían en un órgano autónomo. El discurso oficial apunta a fortalecer la rendición de cuentas; el cambio real plantea un debate sobre independencia y control.
¿Centralizar la transparencia en el Ejecutivo fortalecerá la rendición de cuentas o reducirá los contrapesos?
