Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 20 de abril de 2026.— Las mujeres indígenas siguen siendo un actor clave —y rezagado— en la construcción de una democracia real en México. Así lo planteó la magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, Amelí Gissel Navarro Lepe, durante el coloquio “Las comunidades indígenas y la visión de las mujeres”.

El mensaje central: la justicia electoral no puede limitarse a lo formal. Debe incorporar una perspectiva intercultural que respete la autodeterminación de los pueblos, pero que al mismo tiempo garantice los derechos político-electorales de las mujeres, un terreno donde persisten brechas.
Navarro Lepe sostuvo que el tribunal ha asumido ese enfoque como criterio, en medio de tensiones entre sistemas normativos internos y derechos humanos, especialmente en comunidades donde la participación femenina sigue limitada.
El foro, organizado por la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, reunió a actores políticos y electorales, entre ellos la senadora Celeste Ascencio Ortega y la diputada Giulianna Bugarini Torres, además de magistrados y autoridades del Instituto Electoral de Michoacán.
Más allá del discurso institucional, el reto sigue siendo operativo: traducir la “igualdad sustantiva” en reglas y prácticas que no choquen con las estructuras comunitarias, pero que tampoco perpetúen la exclusión.
