agosto 13, 2026
medidas de protección menores Zamora
En un juicio de divorcio con denuncias de violencia familiar, un juzgado de Zamora ordenó medidas de protección para un niño y un adolescente, además de establecer seguimiento psicológico y visitas de Trabajo Social.

Omaida Melissa García | ClsComunica

Morelia, Michoacán a 13 de agosto de 2026.- Un juzgado familiar de Zamora implementó medidas de protección para un niño y un adolescente involucrados en un juicio de divorcio en el que ambos cónyuges denunciaron violencia familiar.

Tras analizar las pruebas, la jueza del Juzgado Segundo Familiar de Zamora determinó la existencia de violencia entre los adultos, así como actos de violencia por acción y omisión que afectaban a sus hijos.

Ante esta situación, el órgano jurisdiccional ordenó la separación del hogar de ambos cónyuges y estableció un esquema de cuidado para las personas menores de edad con apoyo de sus familiares.

Los abuelos paternos y maternos asumieron de manera escalonada el cuidado de los menores. Además, los integrantes de la familia fueron canalizados a terapia psicológica para atender la situación de violencia y trabajar en la reconstrucción de los vínculos familiares.

También se ordenaron visitas domiciliarias de Trabajo Social para evaluar periódicamente las condiciones en las que se desarrolla la vida familiar.

Menores fueron escuchados por la jueza

Antes de establecer las medidas, la jueza escuchó directamente al niño y al adolescente, les explicó sus derechos de manera clara y les informó que podían acudir nuevamente al juzgado cuando necesitaran ser escuchados.

El adolescente posteriormente acudió por iniciativa propia a las instalaciones del juzgado para solicitar una nueva entrevista con la jueza.

En tanto, un informe mensual de Trabajo Social registró que el niño manifestó a su madre que no debía ejercer violencia y que, si ocurría nuevamente, se lo comunicaría a la jueza.

El caso evidencia la importancia de incorporar la perspectiva de infancia en los procesos familiares, particularmente cuando existen señalamientos de violencia.

Las medidas no se limitaron a resolver provisionalmente la custodia, sino que incluyeron protección, atención psicológica, seguimiento institucional y participación de los menores en las decisiones que les afectan.

¿Cuántos casos de violencia familiar podrían atenderse de manera más efectiva si niñas, niños y adolescentes fueran escuchados directamente y sus voces fueran tomadas en cuenta por la justicia?

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