Sara Martínez | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 29 de abril de 2026. El Congreso del Estado de Michoacán aprobó reformas a la Ley de Salud estatal para fortalecer la prevención y detección oportuna de la enfermedad renal crónica, un padecimiento en aumento ligado principalmente a diabetes e hipertensión.
El dictamen, impulsado por legisladores de distintas bancadas, plantea facilitar el acceso a pruebas diagnósticas, mejorar la infraestructura pública y promover una atención integral para pacientes.
La reforma establece que las autoridades sanitarias deberán implementar campañas permanentes de prevención, incorporar datos en plataformas epidemiológicas y garantizar seguimiento médico interdisciplinario.
También se contempla la capacitación continua del personal de salud, la coordinación con el sistema educativo para incluir contenidos sobre salud renal y la realización de controles periódicos en poblaciones de riesgo.
El nuevo marco legal define como paciente renal a quien presente daños persistentes en los riñones con impacto en su salud, y obliga a fortalecer servicios como terapias de sustitución renal en el sistema público.
Además, se prevé impulsar investigación para identificar factores de riesgo y mejorar la atención, con énfasis en grupos vulnerables como población infantil y mujeres embarazadas.
Aunque la reforma amplía el enfoque preventivo, su alcance dependerá de recursos, cobertura real de servicios y capacidad institucional para sostener diagnósticos y tratamientos a largo plazo. ¿Podrá el sistema de salud traducir estas medidas en detección temprana efectiva o seguirá reaccionando cuando la enfermedad ya es irreversible?
