Omaida Melissa García | ClsComunica
La huelga del Sindicato Único de Empleados Universitarios, estallada el lunes a las 19:00 horas, obligó a la rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) a activar un plan de contingencia: clases virtuales obligatorias y reporte diario de actividades académicas.
En redes sociales, la rectora Yarabí Ávila González fijó postura: la institución “no se detendrá” y continuará operaciones académicas pese al paro. Al mismo tiempo, lanzó un mensaje político: la administración está dispuesta a dialogar, pero no a “ahogar” a la Universidad para satisfacer demandas sindicales.
El trasfondo es un conflicto laboral que enfrenta a la autoridad central con el sindicato administrativo, mientras miles de estudiantes quedan en medio.
Mediante un oficio firmado por el secretario académico, Antonio Ramos Paz, la rectoría instruyó:
- Mantener clases en todos los niveles vía Google Meet, en horarios habituales.
- Enviar ligas de acceso con un día de anticipación y pasar lista obligatoria.
- Reportar cada actividad académica a las secretarías correspondientes.
- Generar informes diarios sobre el avance docente.
La lógica institucional es clara: evitar la interrupción total del semestre y sostener indicadores académicos, aunque el conflicto laboral siga sin resolverse.

La rectoría busca dos objetivos: contener el impacto de la huelga y fijar un límite político al sindicato. El discurso de “no ahogar a la Universidad” apunta a las implicaciones financieras de las demandas laborales.
