Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 20 de mayo de 2026.- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo fue reconocida por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México como una institución promotora de la Cultura de Paz, durante la inauguración del XXVII Encuentro Universitario Internacional Docente “Retos de la docencia universitaria en el Siglo XXI”.


En representación de la rectora Yarabí Ávila González, el secretario general Javier Cervantes Rodríguez encabezó el inicio de actividades del encuentro académico, donde se abordó el papel de las universidades frente a los desafíos sociales y educativos actuales.
La directora general de Formación y Gestión Cultural de la Secretaría de Cultura federal, Lucina Jiménez López, destacó que la UMSNH ha impulsado en los últimos años proyectos enfocados en la construcción de paz y el fortalecimiento comunitario.
Durante su intervención, la funcionaria señaló que dedicar este encuentro académico a la Cultura de Paz refleja el compromiso de la universidad con la formación de entornos más incluyentes y menos violentos.
Jiménez López adelantó que continuará la colaboración entre la dependencia federal y la universidad, particularmente en programas como el Diplomado “Michoacán. Culturas comunitarias y Cultura de Paz”.
Por su parte, Javier Cervantes sostuvo que la educación superior debe convertirse en un espacio de diálogo, conciencia social e inclusión, y afirmó que fortalecer la calidad educativa también implica garantizar mejores condiciones laborales para docentes.
En el mismo sentido, la coordinadora de Proyectos Transversales y Responsabilidad Social Institucional, Rubí Rangel Reyes, aseguró que las universidades públicas tienen una responsabilidad histórica en la formación de ciudadanos comprometidos con la dignidad, la equidad y la transformación social.
El evento también reunió a representantes académicos y organizaciones civiles, entre ellos Jesús Vivanco Rodríguez, quien reconoció la apertura de la Universidad Michoacana para integrar a docentes de otras instituciones educativas.
La apuesta por la Cultura de Paz ocurre en un contexto donde Michoacán sigue enfrentando violencia, polarización y rezagos educativos. La pregunta de fondo permanece: ¿puede la universidad pública convertirse realmente en un contrapeso frente a la crisis social que vive el estado?
