Benjamín Álvarez | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 8 de octubre de 2026.- Los delitos financieros y las actividades criminales dependientes de la tecnología alcanzaron en México puntuaciones de 8.50 y 8.00, respectivamente, en el Índice Global de Crimen Organizado 2025, elaborado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), cuyos resultados muestran una presencia de estas economías ilícitas superior a los promedios internacionales.
En el mercado de delitos financieros, la calificación de México superó los 6.21 puntos de la media mundial, mientras que en los delitos dependientes de la cibernética se situó por encima del promedio global de 4.65.
La investigación ubica a los delitos financieros como el mercado criminal de mayor presencia mundial y uno de los que experimentaron un crecimiento más pronunciado desde 2023.
Estas actividades abarcan desde la evasión fiscal y la malversación hasta fraudes digitales y ataques al correo electrónico empresarial, modalidades que permiten obtener recursos mediante operaciones que no necesariamente implican enfrentamientos armados o control territorial.
El informe señala que la percepción de bajos costos y riesgos contribuye a la expansión de este mercado, cuyas prácticas pueden aprovechar tanto los mecanismos financieros tradicionales como las herramientas tecnológicas.
Los delitos dependientes de la cibernética también muestran una tendencia internacional al alza, al pasar de 4.55 puntos en 2023 a 4.65 en 2025, con un deterioro de los indicadores en 18 de las 22 regiones evaluadas.
Dentro de esta categoría se encuentran los ataques de ransomware, el phishing, las agresiones digitales que interrumpen servicios, el robo de identidad y diferentes formas de fraude en línea.
Una de las particularidades de estas operaciones es que pueden ejecutarse a distancia y mediante infraestructura digital distribuida entre varios países, lo que dificulta su identificación y seguimiento por parte de las autoridades.
La GI-TOC también advierte que el acceso a herramientas comerciales de piratería informática y a servicios externalizados ha reducido las barreras técnicas para cometer ataques, incluso entre personas que no cuentan con conocimientos avanzados.
Las consecuencias incluyen pérdidas financieras, afectaciones psicológicas y daños a la reputación de personas, empresas e instituciones, mientras que la investigación cita a INTERPOL para dimensionar el impacto económico global de esta modalidad delictiva.
Los resultados para México muestran que el fenómeno del crimen organizado comprende actividades que aprovechan los sistemas financieros y la conectividad digital, además de los mercados tradicionalmente asociados con las drogas, las armas y la violencia.
El índice advierte que estas operaciones pueden permanecer fuera de la vista pública, debido a que su desarrollo no siempre está acompañado de hechos violentos o de otras manifestaciones fácilmente identificables.
