Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 29 de junio de 2026. Los conflictos relacionados con animales de compañía comienzan a ocupar un espacio dentro de los tribunales familiares, debido a los cambios sociales y al papel que las mascotas han adquirido en la vida cotidiana de las familias.
Durante el programa El Arte de lo Bueno y lo Justo, producido por el Poder Judicial de Michoacán y el Sistema Michoacano de Radio y Televisión (SM+), el juez del Juzgado Primero Oral Familiar de Morelia, Alejandro Rafael Vargas Nieto, explicó que el reconocimiento de los animales como seres sintientes ha transformado la manera en que el derecho aborda casos de maltrato, abandono, tráfico de especies y conflictos familiares.
El juzgador señaló que los seres sintientes son aquellos capaces de experimentar emociones y sensaciones como dolor, miedo, bienestar o alegría, condición respaldada por investigaciones científicas, entre ellas la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia.
Aclaró que este reconocimiento no implica equiparar los derechos de los animales con los de las personas, sino asumir la obligación jurídica y ética de garantizar su protección y bienestar.
Como ejemplo, relató un caso derivado de un proceso de divorcio en el que una de las partes solicitó convivencias con la mascota que permaneció en el domicilio familiar. Explicó que la resolución requirió valorar no solo la propiedad del animal, sino también los vínculos afectivos y las condiciones que garantizaran su bienestar.
Vargas Nieto precisó que actualmente no existen tribunales especializados en asuntos relacionados con animales, por lo que estos casos pueden resolverse en materias como la familiar, penal o administrativa, dependiendo de su naturaleza.
También destacó que el Poder Judicial de Michoacán ha implementado medidas para facilitar el acceso a la justicia, entre ellas permitir el ingreso de personas acompañadas por animales de servicio o de apoyo emocional cuando sea necesario.
El juez consideró que el reconocimiento de los seres sintientes refleja la evolución de la sociedad y obliga a las instituciones a adaptar sus criterios para responder a nuevas realidades. ¿Está preparado el marco jurídico mexicano para reconocer plenamente el papel que los animales de compañía ocupan hoy dentro de las familias?
