Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 27 mayo de 2026. El Congreso del Estado de Michoacán entregó la Condecoración al Mérito Docente 2026 al Proyecto Cendi Michoacán, reconocimiento otorgado por su labor educativa y social en favor de niñas y niños de primera infancia.
La distinción fue recibida por María Auxilio Flores García, coordinadora del proyecto, que actualmente opera 11 planteles en ocho municipios del estado y atiende a menores desde los 45 días de nacidos hasta los 5 años 11 meses.
Durante la ceremonia, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, Baltazar Gaona García, reconoció la labor de docentes y personal educativo del sistema Cendi.

Afirmó que el proyecto representa una estrategia de formación integral enfocada en valores, desarrollo humano y combate a la desigualdad desde la infancia.
Por su parte, la diputada Diana Mariel Espinoza Mercado señaló que los Cendi comenzaron como un esquema de apoyo social para madres trabajadoras en zonas vulnerables y evolucionaron hacia un modelo de atención integral que incluye nutrición, psicología, seguimiento médico y estimulación temprana.
La legisladora destacó que la inversión en primera infancia tiene impacto directo en el desarrollo cognitivo, emocional y social de las personas.
Al recibir la medalla, María Auxilio Flores García sostuvo que el reconocimiento representa un compromiso para continuar fortaleciendo los espacios educativos dirigidos a niñas y niños en condiciones de vulnerabilidad.
También participó el alumno Iker Rodríguez, quien describió al Cendi como un espacio de aprendizaje, crecimiento y acompañamiento.
De acuerdo con datos presentados durante el acto, el Proyecto Cendi opera desde 2004 y atiende cada año a más de dos mil familias en municipios como Morelia, Uruapan, Zamora, Zacapu, La Piedad, Los Reyes, Jacona y Apatzingán.
El sistema educativo implementa metodologías enfocadas en pensamiento lógico, experimentación y desarrollo integral de habilidades cognitivas, emocionales y sociales.
En un estado marcado por desigualdad, violencia y rezagos educativos, la discusión permanece vigente: ¿por qué los proyectos de atención a la primera infancia siguen dependiendo más de reconocimientos simbólicos que de políticas públicas sostenidas?
