Benjamín Álvarez | ClsComunica
Apatzingán, Michoacán a 22 de agosto de 2026.- En El Morado, una comunidad del municipio de Apatzingán, la clínica del IMSS que fue inaugurada hace más de 13 años permanece abandonada, mientras sus habitantes enfrentan una doble realidad: la inseguridad y la falta de servicios de salud.

El inmueble abrió sus instalaciones el 18 de diciembre de 2012 con el objetivo de brindar atención médica básica a los pobladores de la zona, pero con el paso de los años, el espacio quedó sin uso y comenzó a deteriorarse hasta convertirse en una construcción vacía.
El polvo cubre una mesa de madera colocada al exterior del edificio, y a sus costados, dos tinacos ubicados en la zona también permanecen cubiertos por suciedad, como evidencia de un lugar que dejó de recibir mantenimiento.


Al interior, la escena es distinta a la que se esperaba cuando fue inaugurada, ya que no hay personal médico ni equipo para atender pacientes.
Los espacios permanecen vacíos y el deterioro avanza entre paredes dañadas y un techo de lámina afectado por el abandono.
Una grieta de gran tamaño recorre parte de la estructura; es una marca visible del desgaste que ha sufrido la clínica mientras permanece fuera de operación.
En esta región de la Tierra Caliente, donde las distancias pueden convertirse en un obstáculo para recibir atención médica, una unidad cerrada representa una dificultad adicional para las familias.
Los habitantes de Apatzingán han enfrentado en los últimos años una crisis de seguridad con enfrentamientos entre grupos criminales, minas terrestres y ataques mediante drones explosivos en distintas comunidades.
Sin embargo, los riesgos para la población no terminan con la violencia, pues la falta de infraestructura médica también forma parte de los problemas cotidianos que enfrentan quienes viven alejados de los centros urbanos.
Una emergencia que requiere atención inmediata puede convertirse en un traslado complicado para una familia que no cuenta con una clínica cercana en funcionamiento.
Pese al deterioro del inmueble, habitantes señalan que ninguna autoridad municipal, estatal o federal ha acudido para rehabilitar la clínica y ponerla nuevamente al servicio de la comunidad.
En El Morado, la clínica del IMSS permanece como un recordatorio de una promesa inconclusa; como un espacio construido para atender enfermedades y salvar vidas que hoy permanece en silencio, mientras los habitantes esperan que vuelva a abrir sus puertas.
