Omaida Melissa García | ClsComunica
Sevina, Michoacán a 17 de mayo de 2026.- Las comunidades indígenas agrupadas en el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunciaron el asesinato de dos integrantes de la Ronda Comunal de Santa María Sevina, tras un ataque armado ocurrido la noche del 17 de mayo.
De acuerdo con un comunicado conjunto difundido por el CSIM y la comunidad de Sevina, hombres armados presuntamente vinculados al crimen organizado atacaron a la ronda comunal alrededor de las 20:30 horas. Durante el enfrentamiento murieron Jesús Álvarez Gutiérrez e Ignacio Campos Guerrero, mientras que otro integrante resultó gravemente herido.
La organización indígena acusó que “los discursos y la falsa imagen de un Estado de Derecho en Michoacán han sido eso, meramente discursos”, al señalar que las comunidades organizadas continúan siendo blanco de grupos criminales.
El CSIM sostuvo que existe una intención de debilitar a las comunidades autónomas y a los modelos de seguridad comunal que, afirmaron, “son difíciles de corromper”. En el documento responsabilizaron al Estado mexicano de no garantizar condiciones de paz y seguridad en los territorios originarios.
Además, emplazaron al Ayuntamiento de Nahuatzen a impedir que grupos delincuenciales encuentren refugio en la cabecera municipal, señalando directamente que los agresores se resguardan en esa zona.
Tras los hechos, las comunidades integrantes del CSIM se declararon en “estado de alerta máximo” y advirtieron que se reservan el derecho de organizarse y actuar ante la falta de respuesta institucional.
El comunicado fue dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch; y al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
Mientras el Estado presume avances en seguridad, las comunidades indígenas siguen enterrando a quienes defienden su territorio. ¿Quién protege realmente a quienes se organizan para sobrevivir?
