abril 14, 2026
Día de la visibilidad trans Portada
El Día de la Visibilidad Trans expone una deuda histórica: en México, las personas trans —especialmente mujeres— enfrentan violencia, exclusión y una esperanza de vida de apenas 30 años. En Michoacán, pese a avances legales, la realidad sigue marcada por la discriminación y la falta de acceso efectivo a derechos básicos.

En la Opinión de Pride Michoacán

Marzo es ya de por sí un mes simbólico. El mes que representa la lucha que han llevado las mujeres a lo largo de la historia para que se nos reconozca con los mismos derechos que nuestros compañeros hombres. Y, aunado a esto, se asoma otra conmemoración que quizá no es tan familiar como el 8 de marzo. Y es que no existen pañuelos, canciones o marchas que conmemoren este día: estamos hablando del 31 de marzo, día de la visibilidad trans.

Si bien la diversidad sexual grita con orgullo sus colores en junio, quizá el día de la visibilidad trans es ese día en el que deberíamos agradecer a las mujeres trans que en junio podamos celebrar.

Recordemos cómo inició la lucha de nuestro movimiento a nivel mundial: de manos de una mujer trans, negra, trabajadora sexual, bisexual y VIH positiva. Y en nuestro estado, Michoacán, la historia no fue muy diferente. De manos de valientes mujeres trans que dejaron su vida en el movimiento y de las cuales, las pocas sobrevivientes aún se pueden encontrar ejerciendo el trabajo sexual frente al Centro Administrativo de Morelia, en el centro histórico.

Quizá resulta irónico que precisamente en marzo se conmemoren estas dos fechas, tomando en cuenta que en los últimos años, la desinformación y transfobia ha llevado a algunas ramas feministas a desestimar la lucha de las personas trans, prohibir su participación en marchas e incluso hablar de un «borrado de las mujeres», cuando el borrado principal de las mujeres diversas en nuestro movimiento lo ha hecho el patriarcado disfrazado de hombres homosexuales aliados, quienes han tomado los espacios de toma de decisiones y visibilidad dentro del movimiento LGBTIQ+, demeritando incluso el mismo trabajo histórico que han realizado las mujeres trans.

Y es que parece ser que la vida sigue sin hacerle justicia a las letras T del acrónimo.

Hoy la esperanza de vida de una persona trans en México es de apenas 30 años, siendo las mujeres trans las víctimas más comunes de crímenes de odio.

Seguimos en una sociedad que criminaliza las transiciones de género comparándolas con filias sexuales o incluso la pederastía, algo completamente erróneo que solamente fomenta la transfobia en todos sus sentidos.

 Luchar por los servicios de salud donde reconozcan y respeten tu identidad de género, por un trabajo y una vivienda dignas, o incluso sobrevivir, es algo que enfrentan las personas trans todos los días.

Podríamos argumentar que es una lucha común, pero me atrevo a decir que ninguno de nuestros derechos ha sido amenazado, violado o incluso cuestionado por el hecho de ser cisgénero.

He de mencionar que todo esto lo escribe una mujer cisgénero que, desde sus privilegiados ojos, pensó que con el hecho de que en Michoacán ya exista una ley de identidad desde 2017, todo estaba solucionado. Pero después, caminando por las calles del estado, se dio cuenta de que eso era solo una pequeña parte de todas las adversidades a las que se enfrentan las personas trans.

Después de 200 acompañamientos hacia personas trans de diferentes realidades de Michoacán, hoy solo me queda decir que les debemos mucho.

Les debemos programas sociales de acuerdo a sus necesidades, les debemos servicios de salud amigables (aunque ya exista un protocolo especializado en el IMSS que casi nadie conoce), les debemos reconocimiento, les debemos aceptación, les debemos incluso el privilegio de salir a marchar cada junio gritando con orgullo todos los colores del arcoíris. Les debemos el verdadero significado de la palabra RESILIENCIA.

Este 31 de marzo no es solo una fecha en el calendario para observar desde el privilegio. Es un recordatorio de que la visibilidad sin derechos es solo espectáculo, y que la empatía sin acciones es autocomplacencia. Como sociedad, y especialmente dentro de los movimientos feministas y de la diversidad, tenemos la tarea urgente de derribar los prejuicios que aún dictan quién merece ser nombrado y quién no.

No podemos seguir permitiendo que el miedo y la desinformación dicten las políticas públicas o el trato en las instituciones de salud y justicia en nuestro estado. Reconocer la identidad de una persona no es un favor, es un acto de justicia básica.

En Michoacán hemos dado pasos legales, pero la verdadera transformación ocurre cuando una mujer trans puede caminar por el Centro Histórico de Morelia sin ser criminalizada por su existencia, cuando un hombre trans puede acceder a un empleo digno sin ocultar su historia, y cuando las infancias trans crecen en hogares que las abrazan en lugar de señalarlas.

La lucha feminista nunca será completa si excluye a quienes han puesto el cuerpo en las líneas de fuego más peligrosas del patriarcado. La liberación de las mujeres será para todas o no será.

 A las personas trans que resisten en cada rincón de Michoacán, desde las aulas hasta el trabajo sexual: gracias por enseñarnos que la identidad es el territorio más sagrado de libertad que poseemos.

Que este día de la visibilidad sirva para que nunca más vuelvan a la sombra. Que las deudas que menciono se conviertan en compromisos reales y que la resiliencia deje de ser una obligación de supervivencia para convertirse en el orgullo de vivir plenamente. Por las que ya no están, por las que resisten y por las que vendrán: visibilidad hoy y derechos siempre.

ITZEL BERNABÉ DÍAZ.

Socióloga de profesión. Feminista convencida de que el movimiento debe ser interseccional. Defensora de los derechos del movimiento LGBT+. Creadora, como servidora pública, creadora de la guía “Tránsmites para el cambio de identidad”.  Acompañante de más de 200 personas trans durante sus procesos de transición en Michoacán.


PRIDE MICHOACÁN A.C.

ORGANIZACIÓN DE DEFENSA Y PROMOCIÓN DE DERECHOS HUMANOS PARA LA DIVERSIDAD SEXUAL.
INTEGRANTE DE LA ALIANZA NACIONAL DE MARCHAS LGBT+ MÉXICO.
COMITÉ ORGANIZADOR DE LA MARCHA DEL ORGULLO LGBTTTIAQ+ EN MORELIA.


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