Benjamín Álvarez | ClsComunica
Charapan, Michoacán a 22 de mayo de 2026.- La violencia volvió a escalar en la Meseta Purépecha de Michoacán esta semana, donde habitantes denunciaron la presunta presencia de un grupo de sicarios colombianos vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en medio de enfrentamientos armados, narcobloqueos y quema de vehículos.
Los hechos más recientes se detonaron tras el asesinato de dos policías comunitarios, conocidos como “kuarichas”, en la comunidad de Sevina, perteneciente al municipio de Nahuatzen.


Desde el pasado 18 de mayo, habitantes comenzaron a reportar balaceras en caminos y carreteras que conectan comunidades indígenas de la región serrana. La violencia se extendió hacia municipios como Charapan, Tangancícuaro, Los Reyes y Tangamandapio.
En Charapan, pobladores denunciaron detonaciones de armas de alto calibre y presencia de civiles armados en brechas y carreteras. Videos difundidos en redes sociales mostraron a jornaleros y trabajadores agrícolas refugiándose detrás de camionetas mientras se escuchaban ráfagas de disparos.
La situación derivó además en narcobloqueos sobre distintas vialidades regionales. De acuerdo con reportes ciudadanos, vehículos de carga y automóviles particulares fueron atravesados e incendiados para impedir el avance de corporaciones policiacas y militares.

Ante la escalada de violencia, elementos de la Guardia Civil, Guardia Nacional y Ejército Mexicano desplegaron operativos terrestres y aéreos para retirar bloqueos y restablecer la circulación.



Aunque autoridades estatales reconocieron un escenario de riesgo para la población, hasta el momento no se ha confirmado oficialmente un saldo de víctimas derivado de los enfrentamientos.
Comunidades como Cocucho, Patamban, Tarecuato y San Isidro emitieron alertas internas para pedir a la población mantenerse resguardada y evitar desplazamientos ante el temor de quedar atrapada entre grupos armados.
En medio de la crisis, habitantes denunciaron públicamente la operación de una célula integrada presuntamente por alrededor de 30 sicarios de origen colombiano vinculados al CJNG, quienes estarían operando en Sevina, Acachuén, Cocucho, Ocumicho y zonas cercanas a Charapan.



“Este grupo de colombianos del Cártel Jalisco son las personas que están agrediendo a la comunidad de Sevina, a la comunidad de Acachuén y a los pueblos aledaños a Charapan”, señalaron pobladores en testimonios difundidos públicamente.


De acuerdo con las denuncias, los presuntos integrantes del grupo fueron captados portando armas largas y equipo táctico en zonas serranas. Algunos reportes extraoficiales también refieren enfrentamientos entre fuerzas federales y presuntos miembros del CJNG en tramos entre Cocucho y Ocumicho, donde habría sido asegurado armamento y equipo táctico con insignias relacionadas con Colombia.
La ola de violencia ocurre apenas semanas después de la inauguración de un cuartel regional de seguridad en San Felipe de los Herreros, construido para reforzar la coordinación entre Guardia Civil y policías comunitarias en la Meseta Purépecha.
Especialistas y autoridades han identificado desde hace años a esta región indígena como una zona en disputa entre el CJNG y grupos de Cárteles Unidos, principalmente por el control de rutas serranas, tala ilegal, extorsión y actividades agrícolas vinculadas al aguacate.
