Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán, 20 de agosto de 2026.- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) dejó de formar parte de las universidades públicas estatales consideradas en crisis financiera, luego de aplicar medidas de saneamiento, disciplina presupuestal y control del gasto durante la administración de la rectora Yarabí Ávila González.
De acuerdo con información de la institución, el saneamiento permitió superar el déficit que durante años presionó las finanzas universitarias y que obligaba a recurrir a rescates extraordinarios para cubrir obligaciones como salarios, prestaciones, ISR, cuotas al IMSS, Infonavit e impuesto sobre la nómina.

La Universidad señala que desde el inicio de la actual administración se han cubierto puntualmente 87 quincenas. También reporta el pago de prestaciones de fin de año y, en la quincena del 15 de agosto, el cumplimiento total de la aportación a depósito por cuarto año consecutivo.
La institución sostiene que la mejora financiera permitió garantizar la continuidad de las actividades académicas y administrativas sin recurrir a rescates financieros de emergencia.
Auditorías y obligaciones patronales
La UMSNH también informó que el ejercicio de sus recursos ha sido revisado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), como parte de los mecanismos de fiscalización aplicables a los organismos públicos.
A esto se suma un dictamen de cumplimiento ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), elaborado por un Contador Público Autorizado, mediante el cual la Universidad asegura haber acreditado el cumplimiento de sus obligaciones patronales en materia de seguridad social.

La institución atribuye el cambio financiero al manejo responsable de los recursos, la disciplina presupuestal y el control del gasto. También señala que estos avances han sido informados a la Dirección General de Educación Superior Universitaria e Intercultural y al Consejo Universitario.
La salida de la UMSNH de la lista de universidades públicas estatales en crisis financiera, reportada para 2024, representa un cambio frente al escenario que durante años obligó a la institución a depender de apoyos extraordinarios para garantizar su operación.
La pregunta ahora es: ¿podrá la Universidad Michoacana mantener esta estabilidad financiera y convertir el saneamiento en una política permanente para las próximas administraciones?
