Benjamín Álvarez | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 26 de junio de 2026. Alfredo Gallegos Lara, conocido como “El Padre Pistolas”, acusó que los gobernadores utilizan el poder para enriquecerse y sostuvo que la corrupción alcanza tanto a autoridades estatales como municipales. En ese contexto, denunció que policías de Tarímbaro le habrían robado dinero en dos hechos distintos, uno de ellos ocurrido hace apenas unos días.
Durante un mensaje en misa, el sacerdote afirmó que sus críticas no obedecen a rumores, sino a experiencias que aseguró haber vivido directamente con elementos de esa corporación policial.
«La policía de Tarímbaro, un día choqué, única vez me robaron 60 mil pesos…, y fui a reclamar. La síndico me dijo: ‘¿De qué color eran los sobres que llevaba?’ Eran amarillos. ‘¿Por qué sabía?’ Ratera. Hace ocho días le presté 20 mil pesos a un amigo. Lo pararon en un retén de la policía de Tarímbaro. ‘Saca todo lo que tienes’. Agarraron los 20 mil pesos y se los chingaron. Se los robaron. Son policías rateros», afirmó.
El sacerdote señaló que, a su juicio, el problema de la corrupción no se limita a corporaciones policiales, sino que también involucra a quienes han ocupado gubernaturas.
«Empezando por el gobernador, el síndico; rateros, me consta. Les dan dinero. Como Silvano, que se largó para Estados Unidos. Todos los gobernadores salen ricos. Todos los gobernadores de aquí y de Guanajuato. ¿Por qué creen que se van de aquí? Con millones y millones. ¿O salen pobres los gobernadores?», cuestionó.
Asimismo, aseguró que el financiamiento irregular comienza desde los procesos electorales y que únicamente algunos responsables enfrentan consecuencias legales.
«Creo que ya desde que entran a las campañas ya están recibiendo dinero. Sólo a los que descubren los castigan. Los demás se van a Estados Unidos, a Irlanda, sobre todo a España. Ya se llevan todo el dinero», expresó.
Gallegos Lara dijo que continuará realizando ese tipo de denuncias pese a las amenazas que asegura recibir y comparó el papel del sacerdote con el de un perro guardián que alerta frente a los peligros.
«Yo soy perro bravo. Un pinche perro que no ladra, ¿para qué sirve? Un sacerdote debe ser un perro bravo. Ahora que me amenacen y que me quieran quitar de padre, que hagan lo que les dé su chingada gana. Ya tengo 75 años. No le tengo miedo ni al diablo», declaró.
Finalmente, afirmó que constantemente enfrenta intimidaciones y rechazó haber recibido apoyos económicos para las obras que impulsa desde su parroquia.
«Todo el tiempo estoy amenazado. Todo el tiempo me han balaceado mis camionetas. Todo el tiempo prometen dinero. No me han dado un paquete de cemento, no me han dado un peso. Claudia (Sheinbaum) mandó a hacer una de las cinco carreteras, pero yo no recibí ni un centavo», concluyó.
