Omaida Melissa Garcia | ClsComunica
Morelia, Michoacán.- La Marcha del Orgullo LGBT+ en Morelia volverá a las calles el próximo 20 de junio, pero sus organizadores insistieron en que el evento va más allá de una celebración y mantiene un carácter político ante las deudas que persisten en materia de derechos, inclusión y reconocimiento para la diversidad sexual.
Durante la presentación de la edición 2026, integrantes de Pride Michoacán afirmaron que la movilización surge como una respuesta a la discriminación estructural que aún enfrenta la población sexodisidente y a la falta de avances concretos en temas legislativos y de política pública.


«El Pride no es una fiesta vacía. Es celebración política, protesta organizada y memoria activa», señalaron.
El colectivo recordó que desde 2021 la marcha se ha consolidado como uno de los movimientos sociales más visibles de Michoacán, con una participación creciente que este año podría superar las 65 mil personas.
Sin embargo, aseguraron que la magnitud de la movilización no se ha traducido necesariamente en respuestas institucionales suficientes.
Entre las principales preocupaciones mencionaron la persistencia de crímenes de odio, la discriminación, así como las dificultades para acceder a servicios de salud integral, educación libre de violencia y oportunidades laborales en igualdad de condiciones.
«Política con simulación, también es discriminación», recordaron como una de las consignas que ha marcado las movilizaciones recientes.
Pride Michoacán destacó que su trabajo no se limita a la organización de la marcha, sino que busca incidir en la agenda pública, visibilizar problemáticas y acompañar causas relacionadas con los derechos humanos de la diversidad sexual.
Los organizadores señalaron que reconocen las acciones institucionales cuando existen, pero también consideran necesario señalar omisiones y pendientes por parte de las autoridades.
La marcha partirá bajo el lema «Desde la Memoria Transformamos, Existimos y Resistimos», una consigna que busca reivindicar la historia de las luchas LGBT+ y recordar que muchos de los derechos conquistados han sido resultado de la organización y la movilización social.
Mientras miles de personas volverán a tomar las calles de Morelia, el reclamo de fondo sigue siendo el mismo: que la inclusión deje de ser un discurso y se convierta en políticas públicas, leyes y acciones concretas.
