Benjamín Álvarez | ClsComunica
Apatzingán, Michoacán a 24 de ocutbre de 2026.- Habitantes desplazados de La Salatera solicitaron la intervención de la 43 Zona Militar para acelerar la limpieza de caminos afectados por minas explosivas, al señalar que los artefactos mantienen incomunicada a la comunidad e impiden el regreso de familias que huyeron de la violencia en la zona sur de Apatzingán.
A través de un escrito dirigido al comandante de la 43 Zona Militar, Francisco Antonio Enriquez Rojas, Caritina Gallardo Soto pidió apoyo para agilizar el ingreso de maquinaria especializada capaz de detectar y desactivar artefactos explosivos improvisados.


La habitante explicó que los caminos hacia Acatlán y su comunidad permanecen intransitables, por lo que las familias continúan refugiadas en ejidos cercanos, donde permanecen desde que fueron desplazadas.
“Llevamos meses refugiándonos en los ejidos aledaños donde los propietarios de los predios nos han dado autorización”, expuso en la petición entregada al mando militar.
La afectada señaló que el desplazamiento también generó pérdidas económicas para los habitantes, quienes no han podido regresar a sus parcelas ni atender el ganado que dejaron en sus propiedades.
Ante la solicitud, la 43 Zona Militar informó que desde mayo reforzó sus operaciones en la región serrana de Apatzingán y que entre las acciones realizadas se encuentran trabajos de desactivación de explosivos y reconocimiento de caminos.
La dependencia detalló que las labores abarcan rutas de comunicación entre varias localidades de la zona, entre ellas La Salatera y Acatlán, con el objetivo de garantizar condiciones para el tránsito y reducir riesgos para la población.
Sin embargo, el Ejército advirtió que, pese a los trabajos realizados, la seguridad del territorio no puede garantizarse completamente debido a la posibilidad de nuevas actividades delictivas.
La respuesta militar también señaló que las acciones continuarán de manera permanente para atender las condiciones de inseguridad en las localidades del sur de Apatzingán.
Hasta ahora, las familias desplazadas de La Salatera permanecen a la espera de que los caminos sean considerados seguros para regresar a sus hogares y recuperar sus actividades agrícolas y ganaderas.
La situación refleja el impacto de la violencia en comunidades rurales de Tierra Caliente, donde el desplazamiento no termina con la salida de las familias, sino que continúa mientras persisten los riesgos que les impiden volver.
