Benjamín Álvarez | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 17 de julio de 2026.- La difusión de una supuesta ficha del Programa de Recompensas contra Narcóticos de Estados Unidos, en la que se aseguraba que el médico cirujano y partero Fernando de Jesús era buscado por autoridades estadounidenses con una recompensa de hasta cinco millones de dólares, derivó en una investigación por presunto fraude cibernético, luego de que un agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA) afirmara que el documento es apócrifo.
La imagen comenzó a circular en redes sociales tras la detención del profesionista, ocurrida el pasado 14 de julio en Santiago Acahuato, municipio de Apatzingán.
Horas después fue retomada por diversos medios nacionales, que la presentaron como un documento oficial sin identificar públicamente el origen de la ficha o el respaldo documental que sustentara su autenticidad.
En respuesta a una consulta realizada por este medio, un agente de la DEA aseguró que la publicación no pertenece a ningún programa oficial de la agencia.
«Sr., le escribo para aclarar que la publicación en cuestión es fraudulenta. No existe ningún programa de recompensas afiliado a nuestra agencia, y la persona mostrada no está siendo buscada por ninguna autoridad policial, ni por la DEA, el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional, ni por ninguna otra agencia», señala el mensaje.


El funcionario indicó que, con base en la información proporcionada, la División de Delitos Cibernéticos de la DEA inició una investigación para identificar a la persona o grupo responsable de elaborar y difundir la imagen.
«Con base en el material que usted proporcionó, nuestra División de Delitos Cibernéticos ha iniciado una investigación para identificar a la persona o personas responsables de esta suplantación de identidad y fraude cibernético», respondió.
Añadió que el uso indebido de logotipos y sellos oficiales del gobierno de Estados Unidos constituye un delito.
«Esta persona está utilizando sellos oficiales del gobierno para difundir desinformación, un delito que se castiga con tres a cinco años de prisión», advirtió.
Asimismo, explicó que si los responsables se encuentran dentro del territorio estadounidense pueden ser detenidos de inmediato, mientras que, si operan desde otro país, la DEA coordina acciones con las autoridades correspondientes para dar seguimiento a la investigación.
El agente también hizo un llamado a verificar este tipo de publicaciones únicamente mediante fuentes oficiales.
«Las recompensas oficiales solo se publican en sitios web gubernamentales verificados con terminación .gov. Esto ayuda al público a distinguir entre alertas legítimas y desinformación», señaló.
No existe respaldo documental público
Además de la respuesta atribuida al funcionario estadounidense, no existe información pública disponible o algún comunicado del Departamento de Estado, de la DEA, Homeland Security Investigations (HSI) o del Departamento de Justicia que anuncie oficialmente una recompensa de cinco millones de dólares contra Fernando de Jesús.
La imagen difundida también presenta diferencias con las fichas auténticas emitidas por el Programa de Recompensas contra Narcóticos.
Entre ellas se encuentra el uso del correo electrónico “DoctorTips@hsldhs.gov”, cuando los documentos oficiales emplean direcciones institucionales con dominio “hsi.dhs.gov”.
También aparece un aparente error ortográfico al escribir «CONPIRACY» en lugar de «CONSPIRACY», además de omitir parte del texto que normalmente acompaña este tipo de publicaciones oficiales.
Hasta el momento tampoco ha sido localizado un registro público del nombre del médico dentro de las personas buscadas por el Programa de Recompensas contra Narcóticos del gobierno de Estados Unidos.
La ausencia de ese respaldo documental no acredita ni descarta la existencia de investigaciones entre autoridades de ambos países, pero sí impide verificar de forma independiente la autenticidad de la ficha que fue difundida ampliamente en redes sociales y retomada posteriormente por distintos medios de comunicación.
La polémica se suma a las distintas versiones que han rodeado el caso desde la captura del médico, quien inicialmente fue reportado por habitantes de Santiago Acahuato como presuntamente desaparecido y posteriormente fue presentado por autoridades federales como presunto integrante de una organización criminal, señalamientos que deberán resolverse durante el proceso judicial correspondiente.
