Sara Martínez | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 17 de agosto de 2026.- Las convivencias familiares son un derecho de niñas, niños y adolescentes que permite preservar y fortalecer sus vínculos con madres y padres. Sin embargo, su establecimiento debe responder a las circunstancias particulares de cada familia y priorizar el interés superior de la niñez.
Así lo explicó Carlos Arroyo Toledo, Juez Quinto Oral Familiar de Morelia, durante su participación en el programa El Arte de lo Bueno y lo Justo, donde detalló que existen distintas modalidades de convivencia, las cuales pueden establecerse de manera provisional durante un proceso judicial o de forma definitiva mediante sentencia o convenio.
Para determinar el régimen adecuado se consideran factores como la edad de niñas, niños o adolescentes, las condiciones familiares y cualquier situación que pueda representar un riesgo para su bienestar.
El juez señaló que el Centro de Convivencia Familiar (CECOFAM) debe utilizarse cuando las circunstancias del caso lo hagan necesario, aunque consideró preferible que madres y padres alcancen acuerdos que permitan desarrollar las convivencias de manera adecuada.
Como ejemplo, relató el caso de una adolescente que, después del fallecimiento de su madre, quedó bajo el cuidado de otra persona y posteriormente se determinó que su custodia correspondía a su padre, con quien prácticamente no tenía vínculo.
Ante esa situación, inicialmente se estableció un periodo de adaptación en el CECOFAM. Los primeros reportes mostraron poco acercamiento, pero la relación evolucionó favorablemente con el paso de las semanas, lo que permitió avanzar hacia convivencias fuera del centro.
En otro caso, una convivencia que originalmente era libre tuvo que modificarse debido al riesgo de que el padre trasladara a la niña fuera del país. Por ello, se determinó que los encuentros se realizaran en el CECOFAM para garantizar su seguridad.
Arroyo Toledo también destacó las acciones emprendidas por el Poder Judicial de Michoacán para fortalecer la atención de estos procesos, entre ellas la renovación de las áreas de juego del CECOFAM, la incorporación de material didáctico donado por UNICEF y la proyección de una ampliación del centro.
Añadió que también se han fortalecido las Unidades de Trabajo Social y Psicología, además de mantener la capacitación del personal judicial en materia de derechos de niñas, niños y adolescentes.
El Arte de lo Bueno y lo Justo es una producción del Poder Judicial de Michoacán en colaboración con el Sistema Michoacano de Radio y Televisión (SMRTV).
¿Hasta dónde deben llegar los acuerdos entre madres y padres cuando la convivencia familiar puede representar un riesgo para niñas, niños o adolescentes?
