marzo 19, 2026
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Un falso trabajador de TI entró a una facultad, pidió celulares desbloqueados y salió sin obstáculos. El caso evidencia grietas en los controles internos de la universidad.

Omaida Melissa García | ClsComunica

Morelia, Michoacán, marzo de 2026. — No fue un hackeo sofisticado ni un operativo complejo. Bastó una historia creíble, una puerta abierta y la ausencia de controles básicos. Así, un hombre se hizo pasar por personal de Tecnologías de la Información de la Universidad Michoacana y robó celulares dentro de una facultad.

El hecho ocurrió el viernes 13 de marzo. El sujeto llegó a la Dirección argumentando que revisaría la red de fibra óptica. Nadie verificó su identidad. Nadie confirmó su comisión. Se le permitió el acceso.

El falso técnico recorrió instalaciones acompañado, simuló una revisión y, antes de irse, ejecutó la parte más simple del engaño: pidió a estudiantes sus teléfonos celulares “para pruebas de internet”. Les solicitó desbloquearlos. Se los entregaron.

Después, desapareció.

No hubo forcejeos. No hubo violencia. Solo confianza mal colocada y protocolos ausentes.

Tras el robo, la denuncia fue presentada ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán, que ya inició una carpeta de investigación. Sin embargo, el daño ya está hecho.

Lo más preocupante: no es un caso aislado. Autoridades reconocieron que hechos similares han ocurrido en otras dependencias universitarias, lo que apunta a un patrón que ha encontrado terreno fértil en la falta de controles.

La respuesta institucional llega después: llamados a “extremar precauciones” y promesas de reforzar la seguridad. Pero la pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que alguien entre, actúe y salga con equipos robados sin activar una sola alerta?

Más que un engaño digno de guion, el episodio revela una vulnerabilidad estructural: la normalización del acceso sin verificación y la ausencia de cultura de seguridad digital en espacios académicos.

Aquí no solo falló un filtro. Falló el sistema.

La pregunta es: ¿cuántos “falsos técnicos” más necesitan entrar para que la seguridad deje de ser una reacción y se convierta en una prioridad real?

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