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Morelia, Michoacán a 05 de diciembre de 2025.- El 18 de noviembre de 2025, Maritza Espino, de 28 años, fue vista con vida por última vez en Uruapan tras dejar a sus hijas en la escuela. Ese mismo día, su expareja, Luis Felipe, la citó en su domicilio, discutieron y él la amenazó con un cuchillo. Horas después, tomó a las niñas —Sofía, de 6 años, y Natalia, de 4— y desapareció con ellas.


Días más tarde, Maritza fue encontrada muerta, con moretones y señales de estrangulamiento. Las menores continúan desaparecidas.
Su hermana, Diana Espino, acusa que la Fiscalía de Michoacán ignoró denuncias y alertas previas. Maritza había iniciado un proceso de divorcio y solicitado una orden de restricción en octubre. También denunció violencia física, psicológica, económica y vigilancia digital por parte de Luis Felipe.

Según Diana, el 24 de noviembre la familia tuvo la última comunicación con las niñas vía videollamada, durante la cual el agresor amenazó a una de ellas para obligar a Maritza a acudir a verlo.
El 26 de noviembre, tras no localizarla, la madre de Maritza denunció su desaparición y se emitió la Alerta Amber. La familia proporcionó ubicaciones y advirtió que Luis Felipe retenía tanto a Maritza como a las niñas, pero —aseguran— la autoridad no actuó.

“Si la Fiscalía hubiera respondido en octubre, mi hermana estaría viva”, dijo Diana en entrevista. También acusó que, aun con el caso mediático, la institución “ha sido amable, pero no avanza”.
La familia considera urgente localizar a las menores, quienes —afirman— estaban al cuidado exclusivo de Maritza y corrían riesgo con su padre. Sospechan que Luis Felipe pudo haberlas llevado a Estados Unidos, país que visitaba con frecuencia.
“Por favor, ayúdenos a encontrarlas”, pidió Diana.
