Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 25 de febrero de 2026. La diputada local Giulianna Bugarini presentó ante el Congreso de Michoacán una iniciativa para que el “stealthing” —retirar o dañar el preservativo sin consentimiento durante una relación sexual— sea reconocido como violencia sexual y se castigue penalmente.
Desde tribuna, la legisladora sostuvo que el consentimiento no puede modificarse de forma unilateral. Si el acuerdo fue mantener relaciones con protección, romperlo sin autorización constituye una agresión.
La propuesta plantea reformar la Ley por una Vida Libre de Violencia para las Mujeres para incorporar esta conducta como modalidad de violencia sexual, así como tipificarla en el Código Penal del estado.

Bugarini argumentó que el “stealthing” puede derivar en embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y afectaciones emocionales, además de representar una vulneración al derecho a decidir sobre el propio cuerpo.
Señaló que en Michoacán esta conducta no está claramente regulada, lo que deja en situación de desprotección a las víctimas y favorece la impunidad, en un contexto donde persisten estereotipos que minimizan o justifican estos hechos.
La iniciativa deberá ser analizada en comisiones antes de su eventual votación en el Pleno.
¿Hasta dónde debe llegar la ley para garantizar que el consentimiento sexual sea respetado sin excepciones?
