marzo 18, 2026
OpiniónPRIDE17marzo26
El relevo en la presidencia del Congreso marca un cambio de rumbo: de una agenda progresista a un perfil cuestionado por su postura frente a derechos de las mujeres y diversidad.
En la Opinión de Pride Michoacán

La llegada de Baltazar Gaona García a la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso de Michoacán no es un simple relevo administrativo: es un mensaje político. Y el mensaje es pésimo. Apenas unas semanas después de que concluyera la gestión de Giulianna Bugarini, quien presidió ese órgano del 15 de junio de 2025 al 15 de febrero de 2026, el Congreso pasa de una conducción identificada con una agenda progresista a un perfil marcado por posturas abiertamente conservadoras. 

Que hoy se coloque al frente del Poder Legislativo a un personaje cuya trayectoria pública ha estado asociada a posiciones contra los derechos reproductivos de las mujeres y a una visión hostil frente a las agendas de igualdad y de la diversidad sexual, constituye un retroceso político, ético y simbólico. No se trata de una diferencia menor de matices ideológicos: se trata de la normalización de una visión anacrónica, troglodita y francamente medieval en un espacio que debería encarnar la pluralidad democrática y la ampliación de derechos. La propia designación ya ha sido rechazada por colectivas feministas, que la califican como contradictoria con la narrativa de “Es tiempo de mujeres”. 

Baltazar Gaona no llega en blanco. Su historial lo persigue. Desde años atrás ha sido señalado por impulsar y defender posturas antiaborto, incluso promoviendo iniciativas para castigar a quienes ayuden a una mujer a interrumpir su embarazo, y recientemente volvió a ser cuestionado por decisiones y declaraciones que organizaciones feministas consideran una minimización de la violencia de género. 

Por eso el problema no es sólo quién ocupa la silla, sino qué representa esa silla en este momento. Después de una presidencia encabezada por una mujer vinculada a una lectura más abierta del poder público, imponer a Gaona equivale a enviar una señal de repliegue: como si, detrás del discurso transformador de la 4T, todavía siguieran operando los viejos reflejos del conservadurismo más rancio. Es, en los hechos, permitir que la retórica de la transformación conviva cómodamente con pulsiones doctrinarias propias del oscurantismo.

La 4T no debería conceder que espacios estratégicos queden en manos de perfiles que representan justamente lo contrario: el miedo a los derechos, la alergia a la diferencia y la nostalgia por un orden moral de sacristía. Si algo exhibe este nombramiento, es que no basta con invocar un proyecto progresista; hay que sostenerlo también en los hechos, en los nombramientos y en las señales públicas.

Porque cuando un Congreso que debería mirar hacia adelante pone al frente a una figura con pulsiones medievales, lo que se instala no es gobernabilidad: es el regreso de las cavernas con cargo oficial.

Memo Maldonado. Enlace Estatal con Gobierno del Estado de Michoacán. Funcionario estatal, creador de programas institucionales en pro de la disidencia sexual. Activista y Militante politico.

PRIDE MICHOACÁN A.C.

Organización de defensa y promoción de derechos humanos para la diversidad sexual.
Integrante de la Alianza Nacional de Marchas LGBT+ México.
Comité Organizador de la Marcha del Orgullo LGBTTTIAQ+ en Morelia.
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