Omaida Melissa García | ClsComunica
Morelia, Michoacán a 22 de enero de 2026.- Luego de la detención de César Alejandro “N”, alias “El Botox”, presunto líder del grupo delictivo Los Viagras y señalado como autor del asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, líder de citricultores en Michoacán, su esposa, Amelí Gissel Navarro Lepe, sostuvo que la captura representa solo un avance parcial y no el acceso pleno a la justicia.

Navarro Lepe, magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM), afirmó en entrevista que la aprehensión del presunto responsable debe entenderse como una etapa inicial dentro de un proceso más amplio para combatir la impunidad que persiste en la entidad.
“Es un paso, porque la justicia aún no la hemos alcanzado”, declaró, al subrayar que una justicia integral implica no solo sancionar a los responsables directos, sino desarticular las estructuras de extorsión que por años han operado contra productores de limón en el Valle de Apatzingán.
Bernardo Bravo se había convertido en una figura visible y vulnerable tras denunciar públicamente el cobro de cuotas ilegales a productores citrícolas, prácticas que —de acuerdo con sus señalamientos— representaban un porcentaje significativo de sus ingresos y afectaban la viabilidad económica del sector.
Navarro Lepe enfatizó que la línea de investigación debe centrarse en el activismo de su esposo como defensor de los derechos económicos de los productores y advirtió que el Estado tiene la obligación constitucional de garantizar la protección de quienes ejercen la defensa de derechos desde la sociedad civil.
“La defensa de derechos no puede convertirse en una sentencia de muerte”, sostuvo.
